José Miguel Echávarri (BAN)

Es un director que se queda siempre en un segundo plano muy discreto, para que los corredores sean los protagonistas de las victorias. A pesar de ello, vive y disfruta intensamente del ciclismo; se le puede considerar el decano de los directores por los logros conseguidos. Tiene un don en la palabra para emocionar cuando habla de ciclismo o arrancar una sonrisa en momentos difíciles, lo que le hace imprimir un sello especial a sus corredores. Llegó a lo más alto en el terreno deportivo junto a Miguel Indurain y Perico Delgado, a los que inculcó su fuerza de corredor modesto en el BIC, cuando corría Jacques Anquetil. Forma un tándem perfecto con Eusebio Unzúe, el descubridor de Delgado e Indurain.

Desde el equipo Reynolds hasta el Banesto, Echávarri tiene como rasgo fundamental haber estado al lado de Indurain en sus cinco victorias en el Tour de Francia. Estos triunfos junto a los de Jose Luis Laguia, Angel Arroyo y Perico Delgado le convirtieron en pocos años en un personaje del ciclismo español. En estos equipos ha realizado una labor de cantera de la que surgían jóvenes que ponían las cosas difíciles a los grandes, como sucedió en 1983 con Julián Gorospe, quien complicó la Vuelta a Bernard Hinault. Plantó cara a la organización del Tour con el abandono de los equipos españoles en protestas por los controles de EPO en el año 1998.