Oscar Freire (MAP)

La historia de Oscar Freire es la de la sorpresa de un corredor que le pone pundonor a cada paso que da en su carrera deportiva. Su mala suerte con las lesiones no le impidió llevarse un Campeonato del Mundo por su olfato y su picardía para acertar con la escapada, los compañeros y el momento determinado. Choca su concentración en carrera con su despiste característico a la hora de encontrar algo olvidado en la habitación del hotel. A veces, esta sensación se trasladó a la carrera como ocurrió en una etapa con final en Sabiñánigo de la Vuelta Aragón. Freire chocó contra un coche de equipo y entró por el cristal trasero, antes de aterrizar encima de la nevera con la fortuna de no lesionarse. Minutos más tarde el médico de ese equipo, que casualmente viajaba en el coche, le atendió y le montó en una bicicleta con la que, tras superar el tiempo perdido, ganó la etapa en Sabiñánigo.

Su gran victoria, contra todo pronóstico, en el Campeonato del Mundo de Fondo en Carretera de 1999 de Italia reveló su calidad y potencia como ciclista. Hasta entonces, en el equipo Vitalicio Seguros, había ganado una etapa en la Vuelta a Castilla y León, además de buenos puestos en el Trofeo Luis Ocaña, la Challenge Mallorca y la Clásica Sabiñánigo. Ya en el Mapei, luchará por hacer un buen resultado en la Vuelta Ciclista a España.