10 de Julio de 2001

BÉLGICA ENTERA SE ECHÓ A LA CARRETERA

Fdo.: Lampistero

Los belgas recordarán el paso del Tour de Francia 2001 por ver a uno de sus corredores, Marc Wauters, vestido de amarillo. La ronda francesa no podrá olvidar la afluencia masiva de público, en las tres etapas que han transcurrido por territorio belga. Los aficionados al ciclismo, es decir, casi la población entera disfrutó al máximo contemplando a un corredor local ganar la segunda etapa y conseguir el liderato.

 

La tercera etapa tuvo la salida en Amberes, segunda ciudad más importante de Bélgica. En toda esta región el vehículo que manda, con diferencia, es la bicicleta. Amberes se ha volcado con la llegada del Tour, la carrera francesa no visitaba esta localidad desde 1954, cuando se impuso Waglmans.

 

El pelotón rodó por las calles y carreteras belgas, siempre repletas de aficionados. El público vibró de manera especial en Hassett, localidad natal de Wauters, que lucía orgulloso el maillot amarillo de líder, logrado el día anterior. El corredor belga, pidió el correspondiente permiso al pelotón y se acercó a saludar a familiares y amigos. Sin duda, la mejor recompensa para este país, de tan arraigada tradición ciclista, fue el disfrutar del maillot de líder durante una jornada.